17 junio 2006

Caldera de Luba
   publicado por TioP

(otro día sin fotos, h.p.)

No hace tres días que mi post, publicado bajo el título de “Rasurado” y sobre el que se hablaba, entre otras cosas del pelo que ocupa nuestro cuerpo, recibía un comentario (no a cuento con el tema) rechazando publicaciones de la prensa española, en concreto de “El País”, por comentar la novedad de una expedición española a la hora de adentrarse en la Caldera de Luba. Pues hoy, sin entrar a debatir si se mintió, manipuló o erró en su publicación, os comentaré qué es la llamada Caldera de Luba.

Primero hay que ponerse en situación, porque salvo que seamos unos auténticos entendidos de los volcanes, pero mucho además, desconoceremos que lo “Caldera de Luba” refiere a un volcán. ¿Pero dónde está? Si os digo que en la isla de Bioko, andaremos también muy perdidos, pero os situaré. Bioko se encuentra en el Golfo de Guinea, en la Guinea Ecuatorial, que para los despistados diremos que está en África, rodeada por Nigería, Camerún y Gabón (mirando el mapa de África, digamos que al oeste, hacia el centro, en cuanto se ve el “mayor” golfo del continente).

Habiéndola situado, la Isla de Bioko tiene dos ciudades importantes, la capital (Malabo) y Luba, situada a unos 60 kilómetros al suroeste, rozando el mar. El nombre, como ocurre con otras ciudades, se debe a un personaje que se rebeló contra los españoles, por allá a finales del siglo XIX (1892). De hecho, es cien años antes cuando en 1778 el Conde de Arjelejos a bordo de grandes “veleros” de renombre (“Santa Catalina”, “Soledad” y “Santiago”), toma posesión de territorios del Golfo de Guinea. Otro acompañante del Conde, Maximiliano C. Jones, también es recordado en el lugar, con busto incluido, en una de las zonas muy visitadas y reconocidas, su manantial de rica agua. Maximiliano gestionó sus negocios desde el propio Luba, siendo partícipe de proyectos Católicos como iglesias y colegios. Es en estos últimos donde se aprendió a leer y escribir, y a cantar el “Cara el Sol” rigurosamente a las 08:00h de la mañana en el patio del colegio, y si no, ostión del padre que regía el lugar.

Situando la zona, Bioko se caracteriza por sus grandes macizos, siendo uno de ellos volcánicos que es el que nos ocupaba. Éste se encuentra en la parte meridional de la isla, siendo punto de interés el Pico Biao y la Caldera de Luba. Este último es el que ha marcado el post. Su cota máxima asciende a 2.261 metros, lo que le hace ser un volcán “pequeñín”, pero no poco importante. Posee un cráter de 5km de diámetro con desniveles de hasta 1000 metros, debido a derrumbes de lo que antiguamente era la original cumbre. Este cráter actual es drenado por el río Tudela (o río Olé), uno de los más importantes de la isla.

La actividad volcánica está presente, pero no con consecuencias devastadoras para la sociedad lugareña, ya que la actividad es relativa y únicamente registrada por los estudiosos volcánicos, ya que hay que retornarse hasta 1897 para ver la última explosión volcánica como tal. De hecho la Caldera de Luba es considerada como ecosistema maravilloso, siendo la fauna y flora característica del lugar (ver fotos).

Caldera de Luba, Bioko, conquistas españolas. Nueva información para mi círculo de desconocimiento.

El diario El País (España) publico el día 3 de noviembre de 2005 un reportaje que titulaba “Expedición al volcán desconocido” en el que se informaba de que unos científicos españoles iban a hacer una expedición a un volcán de Guinea Ecuatorial.
El día 6 de abril de 2006 El País publica un artículo titulado “Nueva vida en el volcán” en donde se daba cuenta del éxito de la expedición.

En todo momento Ignacio Martín, que así se llama el expedicionario, afirma ser el primero en llegar a la Caldera de Luba. Esto, con toda probabilidad, no es cierto y así lo atestiguan testimonios como el de Andy Maykuth que en su blog el día 2 de diciembre de 2005 muestra su extrañeza al ver a Ignacio Martín diciendo que es el primero en llegar a la Caldera de Luba. Igualmente en el mismo sentido expediciones españolas de los años cincuenta y sesenta.

La cuestión de fondo seria la credibilidad de los medios y la veracidad de las noticias que en ellos se pueden encontrar. Los grandes medios de comunicación producen las noticias que transmiten. Esto es algo que olvidamos con frecuencia. Los medios son emisores además de transmisores. No son el tablón de corcho donde cada persona cuelga su aviso sino que, como el uranio emite radiaciones, los llamados medios emiten su versión del asunto, su versión de la realidad.

La versión de la realidad producida por los grandes medios no ha de ser necesariamente falsa, ahora bien, como es sabido dependiendo de quien nos diga qué cosas, y de qué intereses tenga en decírnoslas, le creeremos más o menos. En el caso de los grandes medios se trata de grandes empresas relacionadas con otras y con intereses económicos claros.
Existen ya, es cierto, pequeños medios de emisión de actualidad que no están en manos de las oligarquías. En el caso de internet, por ejemplo, si bien es una innovación tecnológica puesta sobre todo al servicio de las grandes corporaciones, de momento sus contenidos no han podido ser controlados al cien por cien. Algunos colectivos carentes de los cien millones de euros con que hoy ha de comprarse en este país la libertad para emitir actualidad, pueden colgar su versión para quien quiera mirarla. De este modo es posible si quiera contrastar la versión de los grandes emisores, y comprobar hasta qué punto muchas de las informaciones que emiten son directamente falsas.

Lo de ir a contrapelo al publico y decirle, no lo que el quiere que le digamos, sino lo que creemos que debe oír, no es para todos. Si los atenienses se molestaban cuando se les quería enseñar algo, según nos dice Platón, y eso aun siendo atenienses, es decir, amigos de saber la ultima novedad, conforme a la caracterización que de ellos nos da el libro de los “Hechos de los apóstoles”, ¿Qué les sucederá a los que no son atenienses?. Al público hay que enseñarle sin apariencias de hacerlo, o, de otro modo, prepararse a soportar su resistencia y hasta su venganza. Pero aquí lo que principalmente priva es aquel terrible aforismo de nuestro Fénix de los Ingenios, del en un tiempo popularísimo Lope de Vega, cuando decía:

“El vulgo es necio, y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto”.

Sin embargo una información veraz y contrastada es esencial para el funcionamiento de las sociedades democráticas, no solo por el papel que pueden desempeñar en la educación cívica de un país sino también por la posibilidad de poner de manifiesto las mentiras de los gobernantes que amparándose en ideas como la patria o el bien común pueden llevar a todo un pueblo a la guerra o a la ruina económica. Ejemplos no faltan en la historia y también en fechas recientes en donde se va a la guerra en base a unas informaciones no suficientemente contrastadas.

Toda la historia en este foro

http://www.raimonland.net/foro/index.php?act=ST&f=5&t=888&s=37101e94eae811ac08a85e65801cccf0

También tecleando en Google “Caldera de Luba”

Gracias. Pasalo.

De Anonymous Anónimo, el día martes, 20 junio, 2006

1 Comentarios:

  • El diario El País (España) publico el día 3 de noviembre de 2005 un reportaje que titulaba “Expedición al volcán desconocido” en el que se informaba de que unos científicos españoles iban a hacer una expedición a un volcán de Guinea Ecuatorial.
    El día 6 de abril de 2006 El País publica un artículo titulado “Nueva vida en el volcán” en donde se daba cuenta del éxito de la expedición.

    En todo momento Ignacio Martín, que así se llama el expedicionario, afirma ser el primero en llegar a la Caldera de Luba. Esto, con toda probabilidad, no es cierto y así lo atestiguan testimonios como el de Andy Maykuth que en su blog el día 2 de diciembre de 2005 muestra su extrañeza al ver a Ignacio Martín diciendo que es el primero en llegar a la Caldera de Luba. Igualmente en el mismo sentido expediciones españolas de los años cincuenta y sesenta.

    La cuestión de fondo seria la credibilidad de los medios y la veracidad de las noticias que en ellos se pueden encontrar. Los grandes medios de comunicación producen las noticias que transmiten. Esto es algo que olvidamos con frecuencia. Los medios son emisores además de transmisores. No son el tablón de corcho donde cada persona cuelga su aviso sino que, como el uranio emite radiaciones, los llamados medios emiten su versión del asunto, su versión de la realidad.

    La versión de la realidad producida por los grandes medios no ha de ser necesariamente falsa, ahora bien, como es sabido dependiendo de quien nos diga qué cosas, y de qué intereses tenga en decírnoslas, le creeremos más o menos. En el caso de los grandes medios se trata de grandes empresas relacionadas con otras y con intereses económicos claros.
    Existen ya, es cierto, pequeños medios de emisión de actualidad que no están en manos de las oligarquías. En el caso de internet, por ejemplo, si bien es una innovación tecnológica puesta sobre todo al servicio de las grandes corporaciones, de momento sus contenidos no han podido ser controlados al cien por cien. Algunos colectivos carentes de los cien millones de euros con que hoy ha de comprarse en este país la libertad para emitir actualidad, pueden colgar su versión para quien quiera mirarla. De este modo es posible si quiera contrastar la versión de los grandes emisores, y comprobar hasta qué punto muchas de las informaciones que emiten son directamente falsas.

    Lo de ir a contrapelo al publico y decirle, no lo que el quiere que le digamos, sino lo que creemos que debe oír, no es para todos. Si los atenienses se molestaban cuando se les quería enseñar algo, según nos dice Platón, y eso aun siendo atenienses, es decir, amigos de saber la ultima novedad, conforme a la caracterización que de ellos nos da el libro de los “Hechos de los apóstoles”, ¿Qué les sucederá a los que no son atenienses?. Al público hay que enseñarle sin apariencias de hacerlo, o, de otro modo, prepararse a soportar su resistencia y hasta su venganza. Pero aquí lo que principalmente priva es aquel terrible aforismo de nuestro Fénix de los Ingenios, del en un tiempo popularísimo Lope de Vega, cuando decía:

    “El vulgo es necio, y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto”.

    Sin embargo una información veraz y contrastada es esencial para el funcionamiento de las sociedades democráticas, no solo por el papel que pueden desempeñar en la educación cívica de un país sino también por la posibilidad de poner de manifiesto las mentiras de los gobernantes que amparándose en ideas como la patria o el bien común pueden llevar a todo un pueblo a la guerra o a la ruina económica. Ejemplos no faltan en la historia y también en fechas recientes en donde se va a la guerra en base a unas informaciones no suficientemente contrastadas.

    Toda la historia en este foro

    http://www.raimonland.net/foro/index.php?act=ST&f=5&t=888&s=37101e94eae811ac08a85e65801cccf0

    También tecleando en Google “Caldera de Luba”

    Gracias. Pasalo.

    De Anonymous Anónimo, el día martes, 20 junio, 2006  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home